Patentes de software: dale Perico al torno

El lobby pro-patentes de software vuelve a la carga. No les basta con que las patentes de software se hayan rechazado múltiples veces, que se hayan intentado colar a los ciudadanos de tapadillas, o que ejemplos en EEUU, donde sí es posibles las patentar software, muestren los efectos perniciosos de las mismas. Los intereses son muy grandes y hay mucho en juego. Por un lado las grandes compañías con sus gabinetes de abogados dispuestos a patentar lo que sea y a litigar por ello, por otro las PYMES, sin capacidad de entrar en costosos procesos judiciales, pero que en conjunto abarcan la mayoría del tejido productivo.

Según la legalidad europea vigente no es posible patentar software, sin embargo, a mediados de octubre se va a votar el European Patent Litigation Agreement (Acuerdo europeo sobre litigios de patentes, EPLA) por el que cualquier conflicto de patentes se dirimirá ante un Tribunal Europeo de Patentes. En la práctica supone un alto coste para litigar, lo que favorece a las grandes corporaciones en detrimento de la pequeña empresa. Si a esto añadimos que la European Patent Ofice, un organismo de carácter privado que, pese a no ser válidas, lleva registradas más de 30.000 patentes de software (entre las que se incluyen la barra de progreso), solicitadas la mayoría por empresas estadounidenses y japonesas, nos podemos hacer una idea por el interés demostrado en que esto se apruebe.

Aun así, lo peor de todo es que nos tomen por tontos, que nos intente colar de mil formas algo que ya hemos rechazado. Que lobbies como éste secuestren el Parlamento Europeo para sus intereses, que la Europa que estamos construyendo se pliegue a las exigencias de las grandes corporaciones en vez de escuchar al ciudadano.

Hazte oir. Iniciativas como la de la Universidad Politécnica de Valencia para enviar un fax a nuestros eurodiputados, se unen a las ya conocidas de NoSoftwarePatents.com o Subsónica. Puedes encontrar más información en FFII, Diez razones para oponerse a las patentes de software en El Mundo, o en el artículo El sin-sentido de las patentes de Richard Stallman.