Por casualidad he visto varios e-mails con un signo de suma como parte del nombre:
nombre+sitioweb@gmail.com
Hasta donde me he enterado al menos GMail ignora todo lo que hay entre el “+” y la “@”. No se si funciona con otros proveedores. ¿Y que utilidad podría tener todo esto?
En cada sitio que te registres puedes hacerlo con un email distinto, pero siempre recibirás los mensajes en la misma cuenta. Es como si tuvieses varias cuentas de correo asociadas a un único buzón, de manera que tienes más control de donde te llegan los mensajes, o si se están usando por un spammer, saber de donde los han cogido o poder cambiar la cuenta capturada sin necesidad de cambiar de buzón.
Un ejemplo, si “waduswadus” se quiere registrar en 11870.com, daría el mail:
waduswadus+11870@gmail.com
“waduswadus” recibiría las notificaciones de 11870 en su cuenta de GMail waduswadus@gmail.com, en la que podría poner un filtro para etiquetarlo como 11870 o cualquier otra cosa.
Sería la leche que GMail identificara el texto tras el “+” como una etiqueta y automáticamente te lo etiquetase con la misma, aunque siempre lo puedes hacer creando un filtro.
[Actualización 6.Ago.2007]
Como curiosidad adicional GMail ignora los puntos en las cuentas de correo.
Por ejemplo, las siguientes direcciones llegan todas al mismo buzón, waduswadus@gmail.com:
- waduswadus@gmail.com
- wadus.wadus@gmail.com
- wad.us.wad.us@gmail.com
- wadus.wadus+11870@gmail.com
Mientras que el punto se ignora, el signo más se ignora junto a todos los caracteres que le suceden hasta la @.
Como autor, me parecería inmoral beneficiarme por no realizar ningún trabajo, el de copia entiéndase, mientras que si que exigiría mi beneficio por la obra realizada, sea económico, moral o de satisfacción del propio ego. El copyright no tiene sentido cuando el coste de la copia es nulo, tal y como sucede con la información, imágenes, vídeo o música. Aunque pueda aproximarse a cero, el coste de un CD como soporte es pequeño y hay que pagarlo con cada copia; no olvidemos que Internet no deja de ser un soporte por el que pagamos religiosamente todos los meses. Pero se trata de remunerar de alguna forma el coste de creación, el tiempo empleado y lo que convengo que merezco.
¿Dónde está el valor?
El trabajo es lo que tiene valor, se paga por los conciertos, por las actuaciones u otros eventos, por una carrera de motociclismo (no por cada vez que la veas), un disco, un libro, una película; de la misma manera que la tienen otros tangibles como zapatos, tomates, sillas, etc. Es decir, es la creación la que tiene valor en sí misma y por la que se debe compensar al autor. Con los objetos tangibles, cada uno de ellos supone un coste de producción, por lo que es fácil trasladarles los costes de creación. Sin embargo, cuando no existen costes de producción ¿qué sentido tiene remunerar la copia? ¿Que algunos se enriquezcan por no hacer nada?
El derecho de copia
Pretender impedir el derecho de copia, aparte de perder el tiempo, no es más que ponerle barreras a la difusión de la obra creada en aras de la obtención de un beneficio por trabajo no realizado, lo que no es precisamente defender la cultura, que en su definición según la RAE dice:
3. f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.
En una sociedad p2p, plagada de prosumers, donde todos somos productores y consumidores de información, el trabajo de creación debe ser retribuido por la labor de creación misma, y nunca por la difusión de la obra. Nunca mercantilizando la cultura. Nunca protegiendo a las industrias frente a la creatividad.
Ejemplos
Y por supuesto que existe algún movimiento en este sentido:
- Modelos de suscripción planos a un servicio en los que se pagaría una cuota fija al mes, justificable por los beneficios que aporta una plataforma de calidad con facilidad de búsqueda, sencillez, etc.
- Ofrecer canciones gratuitamente obteniendo ingresos por publicidad como Spiral Frog.
- El lanzamiento del nuevo disco de Prince, donde se le paga al creador a cambio de poder regalar sus discos, se obtienen así beneficios indirectos como vender más periódicos o que se asocie tu marca a ese artista; con sus detractores hablando claro.
- MySpace se ha convertido en el escaparate de muchas bandas que no tendrían otra forma de promoción y que después han firmado un contrato con una discográfica como es el caso de Artic Mokeys o The Horrors. Al menos siguen ofreciendo canciones gratuitamente.
- Ofrecer algo más que información como han hecho White Stripes con una edición especial en Pen Drive de su último disco, en el que el soporte merezca la pena.
A tener en cuenta
Una pista de lo que opinan los usuarios de parte de dnx en su último informe dnx Trends:
Desafíos para en copyright: música y cine en la era digital (pdf, 1.7 MB). Hasta algún artista lo tiene claro.
Los datos públicos que manejan las administraciones han de ser dispuestos libremente para todos los ciudadanos. Han de serlo de manera gratuita, pues el coste de replicación de los mismos es cero, además de que ya hemos pagado a los técnicos, funcionarios , etc, que se encargan de mantenerlos. Más aún, estos datos deben de publicitarse, ser accesibles e interrogables. Con esto último me refiero a que cualquiera pueda consultarlos, sea una persona o una aplicación de cualquier entidad o empresa.
Razones para liberar los datos
Los motivos son de los más variados:
- Transparencia en el gobierno de la nación, las comunidades y los municipios
- Ofrecer servicios de información de lo que emergerían nuevas oportunidades empresariales. Por ejemplo, Idealista podría ofrecer servicios de búsqueda basados en la cantidad de servicios, como colegios u hospitales, existentes en una determinada zona.
- Rebajar los costes de las empresas por mantener duplicados de bases de datos públicas como apartados de correos o municipios.
- Ofrecer elementos reales de contraste para que cualquiera puede ejercerse una opinión meditada, especialmente los medios de información.
Ejemplos de datos a liberar
Algunos ejemplos de datos susceptibles de ser libres, públicos y accesibles, aunque pensando un poco seguro que se te ocurren una docena más:
- Códigos postales y municipios
- BOE
- Censo
- Datos demográficos: densidad de población, colegios, personas por hospital, policiías…
- Datos de económicos, como la cesta de la compra, el PIB, etc
- Datos de votación según encuestas públicas
- Información sobre transporte público
- Información del tráfico
- Datos de empresas y marcas
- Patrimonio de los cargos públicos
- Presupuestos y contabilidad de las diferentes administraciones
- El tiempo, el clima
- Índices de contaminación y alergias
- Diccionario de la RAE
Ejemplos a seguir
EE.UU. lleva mucha ventaja en esto, prácticamente es posible conseguir cualquier dato público de manera gratuita. Además, últimamente han aparecido iniciativas para hacer evidente toda esta información, bien mediante APIs abiertas, bien mediante la la representación de la misma mediante diversas soluciones gráficas. Sirvan como ejemplo GapMinder adquirida recientemente por Google y de la que hablé en Una presentación perfecta; la más reciente Freebase; Swivel aun en alfa;Citizendium de los creadores de Wikipedia; ManyEyes de IBM para explorar gráficamente conjuntos de datos; Neighboroo tiene cientos de datos demográficos de EE.UU.
Todo esto viene de conocer nomecalles, del Sistema de Información Territorial del Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid. De cara al usuario resulta muy pobre y la usabilidad dista muchísimo de la mínimamente deseable, pero la cantidad ingente de datos accesibles de manera pública la convierten en una herramienta muy poderosa: fotos aéreas desde 1950, mapas topográficos, de parcelas, negocios, instituciones, transporte público, barrios, distritos y un largo etc. Y además se pueden explotar miles de datos, de hecho no es posible conocer de que tipo. Una vez que entras al mapa, arriba a la izquierda hay un iconito con el mapa en colorines de Madrid, justo antes del interrogante, llamado “Proyectar variable temática”. Al pinchar sobre el se pueden realizar búsquedas del más diverso tipo sobre todos los datos del Instituto, como se puede ver en el video de demostración.
Ejemplos: “prestamos de las bibliotecas por municipio”, “lineas de ADSL en la comunidad”, etc
Si fuese sencillo de usar resultaría muy útil, y se además se ofreciese como servicio para usar por otras empresas vía API, entonces sería la leche.
Conclusión
El objetivo es complejo y los implicados incontables, pero se puede hacer poco a poco. Los beneficiados somos todos: más y mejor información, más útil. Menos dinero para el autobombo de las distintas administraciones y más inversión en tecnologías para desarrollar APIs abiertas que, más pronto que tarde, redundarán en su beneficio. Ciudadanos más inteligentes, con mejor información para decidir; menos buro-políticos, más democracia directa. ¿Acaso hay alguien a quien no le interese?